Wed 1 Nov 2006
Hace unas semanas apareció un gran fantasma en Drottningatan. Tranquilos, no era el regreso de franco, sino un muñecote publicitario bastante grande para animar el Halloween; lástima que no le hice foto. Le pregunté a algunas personas si se celebraba Halloween por estas latitudes, pero me contestaron que no especialmente.
Sin embargo, este finde, mientras que estábamos en Mariestad de visita a unos amiguetes españoles, tocaron a la puerta el viernes por la tarde-noche; abrimos la puerta y ¡oh, horrour! ¡cuatro monstruos salidos del infierno! SÃ, nenes pidiendo golosinas. Lástima que yo ya tenga 31 peacho de tacos, que si no me habrÃa ido con ellos a practicar sueco y a comer porquerÃas. Como premio de consolación, me calcé la gorra que me habÃa comprado por la mañana y ¡chas!. Los niños estaban flipando …

