Fri 24 Nov 2006
hace poco andábamos paseando ainhoa y yo por el centro viejo de estocolmo cuando, de repelente, ¡aparecen soldados por doquier! ¡corriendo como conejos con unos pedazos de trabucos que ya los quisiera curro jiménez! ¡jarl qué susto!
de hecho, habÃa soldados por todas las esquinas, haciendo guardia por todas las puertas, hablando por sus gualquitalquis (que rima con la copadalqui) y, cómo no, enseñando sus trabucos. Y nosotros, españolitos, con pinta de moro entre medio de tanto rubio ¿y si nos confunden con los de la alcaeda ésa?
Pensamos que habrÃa pasado algo porque todos los edificios oficiales del gobierno se concentran por esa zona. Recordad el tema de las bombas. Pero, no, no. Saliendo de la parte vieja también habÃa soldados, y gualquitalquis, y trabucos. ¡estocolmo estaba tomada por el ejército!
Al rato de andar vimos un cartelito en el suelo que ponÃa que el ejército estaba de prácticas en la zona. Guay. Comentamos entre nosotros que si al ejército español le hubiera dado por hacer eso en el centro de Madrid, a la mañana siguiente ya habÃa titulares y jaleo en el parlamento. Y si hubiera sido en Barcelona, bueno, a algún militar hace poco que ya se le ocurrió.
A la entrada del parlamento sueco. Estaba cagao haciendo la foto. AhÃ, jugándome la vida por el blog!:


